La ley de Tráfico sólo indica esto:
El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.

 

Es decir, en teoría siempre que el perro no tenga posibilidad de interferir con el conductor y tampoco interfiera con su campo de visión, no se estará infringiendo la ley.

Para evitar problemas, nada como imprimir la legislación vigente y llevarla a mano en el coche.

Recomendaciones prácticas

No dar de comer al can justo antes de salir de viaje, muchos se marean y es fácil que acaben vomitando a la primera curva. Deja pasar unas cuantas horas entre la última comida y el viaje. Aquí puedes consultar consejos adicionales para evitar que un can se maree.

Llevar agua y hacer alguna parada para que puedan hacer sus cosas, estirar las piernas y beber con tranquilidad.

Y cuando pares, ojo al abrir la puerta si has desatado antes a tu perro, ten cuidado para que no salte del coche, etc.

 

Recomendaciones de seguridad

También es aconsejable seguir las recomendaciones del RACE para viajar por carretera con perro de la forma más segura posible.

Hay sistemas que protegen mejor a tu SrPerro que otros. Y también depende del tamaño, claro.

Los más grandes van mejor en el maletero, separados con una red o rejilla, o sujetos con un arnés de doble anclaje, con un recorrido lo más corto posible en los cinturones. Eso es importante, desde el RACE desaconsejan los sistemas con un solo enganche a la hebilla del cinturón.

En el RACE han hecho ‘tests de impacto’ y los dos sistemas más seguros, según dichas pruebas, son

Si el perro es pequeño, en un transportín colocado en el suelo del asiento trasero

– Y para todos los tamaños, que vaya sentado en el asiento trasero del coche, sujeto con un arnés de doble anclaje, unido a los enganches de dos cinturones de seguridad.

No recomiendan los correajes que se enganchan al collar del perro, ya que no retienen al animal, podrían causarle daños en el cuello y supone un riesgo para los pasajeros

 

Recomendaciones de la DGT

Aquí tenéis toda la información que han publicado en la DGT sobre los diversos sistemas de enganche y su comportamiento en caso de accidente:

 

Animal Suelto: El peor escenario posible es el perro tumbado sobre la bandeja trasera, detrás del conductor. El animal saldrá lanzado contra el reposacabezas del conductor si hubiera un accidente. Los dos sufrirían lesiones muy graves, incluso mortales.

Arnes de un solo enganche: El arnés se engancha al cinturón de seguridad del vehículo. En caso de colisión, la hebilla del arnés se rompe. El perro choca contra el respaldo del asiento, provocando graves lesiones al conductor en la columna. El animal sufriría lesiones graves o mortales.

Arnés con dos enganches: El arnés evita el desplazamiento hacia delante, por lo tanto, no se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que la mascota choque contra los asientos -con consecuencias que serían muy graves-, deberán tener un sistema de unión corto.

Transportín sujeto con cinturón de seguridad: El transportín destroza los puntos de sujeción del cinturón. Además, se rompe su parte superior. El animal sufre lesiones muy graves y los ocupantes del vehículo soportan cargas importantes.

Transportín en el suelo del vehículo: Los transportines pequeños encajan bien en el suelo. Como tienen poco espacio la enegía del impacto es absorbida pronto y apenas se deforma el habitáculo del animal que solo sufre lesiones leves.

Transportín en el maletero: Cuando el animal es más grande y el transportín también, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. No se puede excluir la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones.

Rejilla Divisoria: Un rejilla colocada entre los pilares de la estructura del coche, separando la cabina del maletero, permite a la mascota moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de colisión y según la posición del animal en ese momento, puede sufrir lesiones muy graves. Lo mejor es combinar el transportín con la rejilla divisoria.

Y lo que, desde luego, nunca deberías hacer es dejar a tu can dentro de un coche con las ventanas cerradas, sobre todo cuando hace calor.  O con las ventanas un poco abiertas… da igual, el golpe de calor es muy peligroso, incluso mortal en menos de media hora.

 

Texto: Sr.Perro: aquí